Wednesday, January 21, 2009

De mentes...


Y es que sería de nosotros si pudiéramos oír lo que escuchan en sus cabezas y si ellos escucharan lo que nosotros oímos en nuestras cabezas. Si buscásemos oler lo natural, el sudor, el olor a muerte, sin desodorantes ni tierra… ¡cielos! ¿Y que? si viéramos el dolor y lo tomáramos en cuenta, si viéramos a la alegría y despertara la envidia.
Un mundo egoísta dicen algunos.
Un mundo donde nadie le importa nadie pero… no lo creo así, buscamos ser legibles ante los demás, ocultando nuestros sentimientos por medio al rechazo o al abuso de lo que damos. Eso es respeto y amor.
Egoísta seria ir por la vida opinando, diciendo, absolviendo y contaminándonos. No nos preocupamos por dar y dar, sin importar a quien comprometer o a quien dañar.
Decir verdades sin causar dolores.
Concluiré diciendo que hoy pensé en tí y busqué algo en mí, importante para dejar en tu memoria.
Nuestra labor es bella.
Es importante embellecer y exaltar las virtudes. Conservemos el respeto sin mentir pero juguemos el juego de la ilusión y el misterio con las verdades ocultas. Si esto hace felíz alguien empezando por nosotros mismos. ¡Hagámoslo!